# 1. Si nos hemos adaptado bien.
Cuando llegamos aquí el primer día, dimos gracias a Dios, porque el alumno tutor que nos habían asignado había trabajado algunos meses en Panamá, y hablaba español, porque nosotros de entrada no podíamos hablar alemán, y nos ayudó a comunicarnos con el Hausmeister, con el contrato de alquiler, de electricidad, nos enseñó más o menos dónde estaba todo, etc.
Al principio, obviamente, muy difícil, porque no hablábamos muy bien, no pasábamos del "Hola, qué tal", y entender a la gente era prácticamente imposible, pero bueno, conforme pasaba el tiempo, nos hemos ido adaptando al idioma, que era la única dificultad. Lo peor de todo, las clases en alemán, los primeros días los recuerdo como un infierno, en el que conforme entraba en la clase, y me sentaba, pasaban dos horas en las que me quedaba con la boca abierta y la cabeza torcida, preguntándome por qué Alemania, por qué no China, jajajaja.
Salía de clase pensando: "Acabo de perder dos horas de mi vida", pero la verdad es que conforme ibas escuchando y trabajando el temario, las clases eran más fáciles de seguir.
En un dos meses y pico, el problema de adaptación ya no existía, teníamos nuestro grupo de amigos (aquí hay solo 3 Erasmus más), y como sólo se hablaba en alemán, pues no tenías otro remedio que oirlo y practicarlo, y ese sería más o menos el resumen.
# 2. Qué cambios hemos notado.
El idioma es una locura, ese es el primer cambio que hemos notado. El segundo, que sería el más tópico, son los horarios de comida, bastante temprano, aunque no demasiado en comparación con España. Aquí el comedor de la Universidad empieza a servir la comida a las 11:15. Muchos días comemos a esa hora, pero eso es extremadamente pronto. Lo que pasa es que si entras en clase a las 7:30, a esa hora ya comes gustosamente. Dejan de servir la comida a las 14:00, y los viernes a las 13:15, aproximadamente, que eso es cuando en la UPV hay colas kilométricas.
Lo siguiente, es que la gente aquí, por lo menos en Baviera, es bastante orgullosa. Alemania, siendo una República Federal, tiene muchas zonas que se sienten muy patrióticas, pero respecto a dicha zona, y no respecto a Alemania. Digamos que la gente aquí es muy regional, y que los conservadores aquí son los que quieren la independencia, mientras que el resto quieren la unidad (al menos es así como nos lo han explicado algunas personas). Puede llegar a haber mucha rivalidad entre regiones vecinas, sobre todo si no se caen bien.
Lo siguiente son los dialectos. Aquí hay bastantes dialectos. Hay pueblos que tienen su propio dialecto, que sólo se habla en el pueblo. Esto es debido, según una explicación que nos dio nuestra coordinadora, que así como en España, cuando nos invadieron las veces que nos invadieron, fueron arrastrando por el país determinados acentos, nunca se quedaban estancados, mientras que aquí no han habido invasiones de ese tipo, por lo que cada zona que haya desarrollado ese acento o dialecto y haya permanecido ahí, sigue así.
En Alemania, hay gente sucia, está claro, pero por lo general, no puedes comparar una calle de Valencia con una calle de Nürnberg, por ejemplo. La limpieza es muy buena, sólo que por donde hay estudiantes, no suele haber tanta limpieza, y eso suele ser igual en todos los sitios. El partido verde de aquí, obtuvo en las últimas elecciones un 18% de los votos, creo, demuestra que la gente está preocupada por esos temas, y ya digo que es muy raro ver desperdicios por la calle. Colillas lo que más. Los contenedores son numerosos, y en algunos suele haber un papel pegado explicando qué es lo que tiene que ir ahí y qué es lo que no. Nosotros en la UPV tenemos una papelera para plástico, y otra para papel, pero aquí tenemos como un gran bloque en cada pasillo, que tiene para tirar plástico, papel, desechos orgánicos, desechos no orgánicos, latas y tetrabricks, etc.
Por lo menos en Franconia Media, en esta región, no sé... La gente en los organismos institucionales te habla de "usted", aunque haya confianza. Los profesores te llaman de "usted", los coordinadores te llaman de "usted". Pero bueno, entre estudiantes, como siempre.
Los estudiantes aquí, es increíble, pero pasan del profesor cosa mala, en todas las asignaturas, da igual, lo mismo se ponen a hablar en primera fila, en voz alta, y el profesor no suele decir nada. Lo máximo que he visto, y ya era un caso extremo, de dos chicos riéndose en primera fila, les preguntó el profesor, pero con una sonrisa en la cara, que si pasaba algo. Lo que aguantan aquí los profesores, no lo aguanta ni uno sólo de los profesores de la UPV. Los estudiantes pasan mucho, eso sí, luego aplicarse, se aplican.
Luego hay cierto tipo de gente, por lo menos en esta región, que te miran por encima del hombro, se les nota, que tienen orgullo, pero supongo que son una pequeña parte, el resto de gente suele ser muy amable, sobre todo los estudiantes, aunque también los hay bordes.
Aquí, si le pides un trabajo o unos apuntes a una persona, te la deja con una sonrisa en la cara, pero no sólo si eres extranjero, entre ellos también. Aquí está mal visto que si alguien te pide algo, no se lo dejes. Mientras que nosotros en Valencia, nos cuesta muchas veces dejar unos apuntes o un trabajo nuestros a otra persona, aquí es lo más normal de mundo. Se suelen ayudar mucho entre ellos, en cuestión de trabajo están muy disciplinados, pero en cuestión de educación, por lo menos desde nuestro punto de vista, muchos andan un poco flojos, por lo que ya dije de hablar en clase, por ejemplo. La mayoría gritan mucho y se ríen muy fuerte, casi siempre.
# 3. Si nos apañamos bien con el idioma
De momento sí, cada vez mejoramos más la gramática y la fonética, aunque la "r" gutural y la "sch", "sp", "st", etc. (que es cuando la "s" suena como "sch"), a veces nos jueguen malas pasadas, a mí me cuesta dolores decir "Sprache", porque tiene la "Sp" y la "R" gutural juntas. Hay días que te notas que hablas mejor, y otros días que dices: "¿Qué acabo de decir?"; Por lo menos aquí las personas, si decimos un fallo, nos lo dicen de forma correcta.
Entender, prácticamente entendemos el 90% de lo que nos dicen en una conversación normal, que le contestemos tan bien, eso ya es otra cosa, porque es lo que suele pasar, que se entiende más que se habla.
# 4. Qué tal los exámenes
Bueno... Estudiar en alemán no es que sea difícil, lo que pasa es que necesitas tiempo para buscar las palabras que no entiendes, y suele costar tenerlo todo listo. No memorizamos nada, conforme lo vamos estudiando, lo decimos en español, porque si no lo sabes explicar en tu propio idioma, no lo sabes, y luego en alemán.
Hasta el momento, yo creo que he aprobado la mitad de los exámenes que he hecho, porque los hay que me han salido bastante mal, además, se me va tiempo en el diccionario y no tenemos tiempo extra por ser estudiantes extranjeros. Se supone que tenemos que entenderlo todo como si ya fuéramos alemánes.
En fin, poco a poco, acabamos exámenes el 11 y el 12 de febrero.
# 5. Cosas que a nuestros ojos son nuevas.
Bueno, lo más notable, es que cada estado tiene su propio sistema de educación, y hay muchos, muchos problemas, si intentas cambiar de Renania Palatinado a Baviera. Los sistemas son difíciles de explicar, espero que eso os lo pueda comentar María José. Lo más notable es que cuando cumplen la mayoría, tengo entendido que deben elegir entre hacer un servicio público o un servicio militar. Es obligatorio hacer uno de los dos. También entran más tarde en la universidad, con 19 años, suele ser lo normal, porque antes se trabaja, hacen prácticas y cosas de ese estilo. Además, hay tres tipos de instituto, por así decirlo. Gymnasium, que te permite ir a la universidad, Realschule, una escuela media que te permite hacer ciertos aprendizajes, y la Hauptschule, que es para cosas de artesanía. Es complicado de explicar, mejor buscar por internet.
Aquí la navidad es la fiesta más importante, así que se celebra de manera increíble. Además, ciudades como Rothenburg o Nürnberg son muy famosas y la gente viaja de todas partes del mundo para ir allí en Navidad. Los japoneses están enamorados de Rothenburg, prácticamente nos ves alemanes paseando por allí. Es centro turístico totalmente.
Ahora vienen los carnavales, así que todavía no puedo contar ninguna vivencia.
Se echa de menos el aceite de oliva y el jamón, pero no es problema, porque me he traído de España toneladas de ellos. La comida aquí, la verdad es que es bastante buena, me muero por el Spätzle casero, por las carnes, los pescados, los lácteos... La fruta tengo que decir que no es de mi favorita, aunque también voy tirando. Y mi refresco favorito, el Spezi, una mezcla de cola y de naranja. Lo voy a echar de menos en España.
Nos encanta Alemania, tampoco es que sea un lugar muy, muy diferente, pero uno nota cuando está en España y cuando no.
| FIN |
Si necesitas algo más, dímelo, aunque creo que he explicado todo bastante bien, e incluso creo que no vas a necesitar tanto.
Dile a María José, que un fuerte abrazo, y que espero volver a verla, y si no hago Alemán 2 aquí el segundo semestre, espero hacerlo en Valencia.
Un saludo a todos, y cuidáos mucho.
Carlos.
Cuando llegamos aquí el primer día, dimos gracias a Dios, porque el alumno tutor que nos habían asignado había trabajado algunos meses en Panamá, y hablaba español, porque nosotros de entrada no podíamos hablar alemán, y nos ayudó a comunicarnos con el Hausmeister, con el contrato de alquiler, de electricidad, nos enseñó más o menos dónde estaba todo, etc.
Al principio, obviamente, muy difícil, porque no hablábamos muy bien, no pasábamos del "Hola, qué tal", y entender a la gente era prácticamente imposible, pero bueno, conforme pasaba el tiempo, nos hemos ido adaptando al idioma, que era la única dificultad. Lo peor de todo, las clases en alemán, los primeros días los recuerdo como un infierno, en el que conforme entraba en la clase, y me sentaba, pasaban dos horas en las que me quedaba con la boca abierta y la cabeza torcida, preguntándome por qué Alemania, por qué no China, jajajaja.
Salía de clase pensando: "Acabo de perder dos horas de mi vida", pero la verdad es que conforme ibas escuchando y trabajando el temario, las clases eran más fáciles de seguir.
En un dos meses y pico, el problema de adaptación ya no existía, teníamos nuestro grupo de amigos (aquí hay solo 3 Erasmus más), y como sólo se hablaba en alemán, pues no tenías otro remedio que oirlo y practicarlo, y ese sería más o menos el resumen.
# 2. Qué cambios hemos notado.
El idioma es una locura, ese es el primer cambio que hemos notado. El segundo, que sería el más tópico, son los horarios de comida, bastante temprano, aunque no demasiado en comparación con España. Aquí el comedor de la Universidad empieza a servir la comida a las 11:15. Muchos días comemos a esa hora, pero eso es extremadamente pronto. Lo que pasa es que si entras en clase a las 7:30, a esa hora ya comes gustosamente. Dejan de servir la comida a las 14:00, y los viernes a las 13:15, aproximadamente, que eso es cuando en la UPV hay colas kilométricas.
Lo siguiente, es que la gente aquí, por lo menos en Baviera, es bastante orgullosa. Alemania, siendo una República Federal, tiene muchas zonas que se sienten muy patrióticas, pero respecto a dicha zona, y no respecto a Alemania. Digamos que la gente aquí es muy regional, y que los conservadores aquí son los que quieren la independencia, mientras que el resto quieren la unidad (al menos es así como nos lo han explicado algunas personas). Puede llegar a haber mucha rivalidad entre regiones vecinas, sobre todo si no se caen bien.
Lo siguiente son los dialectos. Aquí hay bastantes dialectos. Hay pueblos que tienen su propio dialecto, que sólo se habla en el pueblo. Esto es debido, según una explicación que nos dio nuestra coordinadora, que así como en España, cuando nos invadieron las veces que nos invadieron, fueron arrastrando por el país determinados acentos, nunca se quedaban estancados, mientras que aquí no han habido invasiones de ese tipo, por lo que cada zona que haya desarrollado ese acento o dialecto y haya permanecido ahí, sigue así.
En Alemania, hay gente sucia, está claro, pero por lo general, no puedes comparar una calle de Valencia con una calle de Nürnberg, por ejemplo. La limpieza es muy buena, sólo que por donde hay estudiantes, no suele haber tanta limpieza, y eso suele ser igual en todos los sitios. El partido verde de aquí, obtuvo en las últimas elecciones un 18% de los votos, creo, demuestra que la gente está preocupada por esos temas, y ya digo que es muy raro ver desperdicios por la calle. Colillas lo que más. Los contenedores son numerosos, y en algunos suele haber un papel pegado explicando qué es lo que tiene que ir ahí y qué es lo que no. Nosotros en la UPV tenemos una papelera para plástico, y otra para papel, pero aquí tenemos como un gran bloque en cada pasillo, que tiene para tirar plástico, papel, desechos orgánicos, desechos no orgánicos, latas y tetrabricks, etc.
Por lo menos en Franconia Media, en esta región, no sé... La gente en los organismos institucionales te habla de "usted", aunque haya confianza. Los profesores te llaman de "usted", los coordinadores te llaman de "usted". Pero bueno, entre estudiantes, como siempre.
Los estudiantes aquí, es increíble, pero pasan del profesor cosa mala, en todas las asignaturas, da igual, lo mismo se ponen a hablar en primera fila, en voz alta, y el profesor no suele decir nada. Lo máximo que he visto, y ya era un caso extremo, de dos chicos riéndose en primera fila, les preguntó el profesor, pero con una sonrisa en la cara, que si pasaba algo. Lo que aguantan aquí los profesores, no lo aguanta ni uno sólo de los profesores de la UPV. Los estudiantes pasan mucho, eso sí, luego aplicarse, se aplican.
Luego hay cierto tipo de gente, por lo menos en esta región, que te miran por encima del hombro, se les nota, que tienen orgullo, pero supongo que son una pequeña parte, el resto de gente suele ser muy amable, sobre todo los estudiantes, aunque también los hay bordes.
Aquí, si le pides un trabajo o unos apuntes a una persona, te la deja con una sonrisa en la cara, pero no sólo si eres extranjero, entre ellos también. Aquí está mal visto que si alguien te pide algo, no se lo dejes. Mientras que nosotros en Valencia, nos cuesta muchas veces dejar unos apuntes o un trabajo nuestros a otra persona, aquí es lo más normal de mundo. Se suelen ayudar mucho entre ellos, en cuestión de trabajo están muy disciplinados, pero en cuestión de educación, por lo menos desde nuestro punto de vista, muchos andan un poco flojos, por lo que ya dije de hablar en clase, por ejemplo. La mayoría gritan mucho y se ríen muy fuerte, casi siempre.
# 3. Si nos apañamos bien con el idioma
De momento sí, cada vez mejoramos más la gramática y la fonética, aunque la "r" gutural y la "sch", "sp", "st", etc. (que es cuando la "s" suena como "sch"), a veces nos jueguen malas pasadas, a mí me cuesta dolores decir "Sprache", porque tiene la "Sp" y la "R" gutural juntas. Hay días que te notas que hablas mejor, y otros días que dices: "¿Qué acabo de decir?"; Por lo menos aquí las personas, si decimos un fallo, nos lo dicen de forma correcta.
Entender, prácticamente entendemos el 90% de lo que nos dicen en una conversación normal, que le contestemos tan bien, eso ya es otra cosa, porque es lo que suele pasar, que se entiende más que se habla.
# 4. Qué tal los exámenes
Bueno... Estudiar en alemán no es que sea difícil, lo que pasa es que necesitas tiempo para buscar las palabras que no entiendes, y suele costar tenerlo todo listo. No memorizamos nada, conforme lo vamos estudiando, lo decimos en español, porque si no lo sabes explicar en tu propio idioma, no lo sabes, y luego en alemán.
Hasta el momento, yo creo que he aprobado la mitad de los exámenes que he hecho, porque los hay que me han salido bastante mal, además, se me va tiempo en el diccionario y no tenemos tiempo extra por ser estudiantes extranjeros. Se supone que tenemos que entenderlo todo como si ya fuéramos alemánes.
En fin, poco a poco, acabamos exámenes el 11 y el 12 de febrero.
# 5. Cosas que a nuestros ojos son nuevas.
Bueno, lo más notable, es que cada estado tiene su propio sistema de educación, y hay muchos, muchos problemas, si intentas cambiar de Renania Palatinado a Baviera. Los sistemas son difíciles de explicar, espero que eso os lo pueda comentar María José. Lo más notable es que cuando cumplen la mayoría, tengo entendido que deben elegir entre hacer un servicio público o un servicio militar. Es obligatorio hacer uno de los dos. También entran más tarde en la universidad, con 19 años, suele ser lo normal, porque antes se trabaja, hacen prácticas y cosas de ese estilo. Además, hay tres tipos de instituto, por así decirlo. Gymnasium, que te permite ir a la universidad, Realschule, una escuela media que te permite hacer ciertos aprendizajes, y la Hauptschule, que es para cosas de artesanía. Es complicado de explicar, mejor buscar por internet.
Aquí la navidad es la fiesta más importante, así que se celebra de manera increíble. Además, ciudades como Rothenburg o Nürnberg son muy famosas y la gente viaja de todas partes del mundo para ir allí en Navidad. Los japoneses están enamorados de Rothenburg, prácticamente nos ves alemanes paseando por allí. Es centro turístico totalmente.
Ahora vienen los carnavales, así que todavía no puedo contar ninguna vivencia.
Se echa de menos el aceite de oliva y el jamón, pero no es problema, porque me he traído de España toneladas de ellos. La comida aquí, la verdad es que es bastante buena, me muero por el Spätzle casero, por las carnes, los pescados, los lácteos... La fruta tengo que decir que no es de mi favorita, aunque también voy tirando. Y mi refresco favorito, el Spezi, una mezcla de cola y de naranja. Lo voy a echar de menos en España.
Nos encanta Alemania, tampoco es que sea un lugar muy, muy diferente, pero uno nota cuando está en España y cuando no.
| FIN |
Si necesitas algo más, dímelo, aunque creo que he explicado todo bastante bien, e incluso creo que no vas a necesitar tanto.
Dile a María José, que un fuerte abrazo, y que espero volver a verla, y si no hago Alemán 2 aquí el segundo semestre, espero hacerlo en Valencia.
Un saludo a todos, y cuidáos mucho.
Carlos.

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