sábado, 26 de septiembre de 2009

Nürnberg

Hay bastante que contar de Nürnberg,

Me levanté sobre las 07:35, para ducharme tranquilo, desayunar, hacer la cama, fregar y todo eso, y una hora después, cuando ya estaba listo, resulta que no habíamos avisado a Sandra (que todos pensábamos que la habría avisado Marc) y se tuvo que adecuar en 15 minutos, y Vanessa ni siquiera estaba en su habitación.

Llegamos a la estación, donde conocimos a Johanna y a Melanie, la novia de Marc, que estuvo 3 meses trabajando en América del Sur, por Panamá, Costa Rica, etc. Obviamente también hablaba muy bien español.

Luego Vanessa llamó a Marc, explicándole lo que había sucedido, y dijeron que ella y el novio se encontrarían con nosotros en Nuremberg.

Al llegar allí nos encontramos con Volka y con Barish, los habíamos conocido en el primer día, viven en Nuremberg, y por ello no tenían que coger tren alguno :P

Poco hay que decir de Nuremberg, salvo que es una ciudad preciosa, destaca de entre las casas la torre del comercio, que es eso, un edificio de muchas plantas que está lleno de oficinas, prácticamente el resto son casas o edificios de cuatro o cinco pisos con techos de casas.

Todo fue culturalmente satisfactorio.

Luego fuimos a comer, nos clavavan 9 € por una pizza, pero claro, igual en España, ¿no? Pues no, una mierda, tuve que dar un par de trozos, porque si comía un trozo más lo echaba todo xD Era la pizza más grande que había visto en mi vida por 9 €.

Fue en el restaurante donde se nos unió Michael, que también habíamos conocido en la cena,

Pausa, durante la cena de aquel día, que era a las 17:30, él estaba sentado a mi izquierda, y de repente, estoy tan tranquilo y me oigo: "Cabrón", y me giro y me estaba mirando Michael con cara de serio. Había conocido a unas chicas de Cataluña en Hungría, de Erasmus, y no le pudieron enseñar nada mejor :P

Seguimos, se unió Michael y un amigo suyo, César, y luego de terminar nos fuimos camino al campo del Zeppelín y a la sede de concentraciones del partido Nazi, 2'5 euros la entrada y con audioguía en español. Nunca había disfrutado tanto un museo, lo que pasa es que me tuve que ir porque en 10 minutos cerraban, pero lo menos me tiré dos horas y pico escuchando, leyendo y viendo imágenes, reportajes y de todo. Obviamente, tengo que volver, porque no me dio tiempo a escucharlo ni a verlo todo.

Luego poco más, al salir acompañé a los chicos a que se tomaran algo, y luego cenaran (yo iba bien equipado), y luego en el tren de vuelta a ansbach, sobre las 22:00, hacía tiempo que no me reía tanto, con el Jakub, que está loco, y las chicas, que según afirmaban ellas, estaban un poco bebidas, pero yo las veía muy bien, se reían por todo, claro está.

Al llegar a casa, nada, a dormir directamente :P

viernes, 25 de septiembre de 2009

Cierre del 2º día de la Einführungswoche

Nos dirigimos al Schloss, aburrido, pero bueno, nunca está de más saber un poco de historia.

Me acerqué a correos, pero todavía no tenían el paquete, así que hasta el lunes voy a pasar la mano por la pared.

Jakub es muy buen fotógrafo, todas sus fotos son geniales.


Obviamente, lo malo de que Jakub sea un buen fotógrafo, es que Jakub no sale en las fotos :P

2º día de la Einführungswoche

No hay mucho que contar, francamente, la gente que lee esto debería meterse en el Facebook, porque ahí están todas las fotos habidas y por haber de lo que aquí se cuenta.

Ayer, tras ver un par de episodios de Heidi (nunca la había visto desde el principio), me fui a dormir, y hoy me levanté sobre las 8:50 para prepararme, pues hoy era el segundo día de la Einführungswoche, el paseo por la ciudad con Frau Rauscher como guía turística.

Tras pasar a por Jakub y Sandra, nos fuimos para la Hochschule, donde esperaba Frau Rauscher con, sorpresa, una horda de estudiantes del SUST, con esto quiero decir que de todo el grupo éramos los únicos europeos...

... aunque yo siempre he querido saber cómo se sentía uno dentro de un grupo de turistas chinos, con sus cámaras, haciendo fotos a todo lo que se mueve :P

No hay mucho más que contar, se nos guió por la ciudad en la que Pablo y yo vivimos desde hace ya más de medio mes, que además no es muy grande, por lo que prácticamente lo hemos visto todo, aunque unos cuantos datos de más no se echaban en falta.

Cuando pasamos por l'Orangerie, Frau Rauscher nos explicó que los niños solían coger las castañas que allí crecían, y Jakub tardó poco en coger un puñado de castañas y empezar a meterlas en las capuchas de las chinas, momento en el que sigue a continuación un gran y sonoro facepalm (para el que no lo sepa, es mirar hacia abajo y ponerse la mano en el rostro, pudiendo ir acompañado de expresiones como "señor...", "oh, Dios mío", "no puede ser", "¿qué es esto?", etc. etc.).

Las chinas devolvían las castañas y las metían en la capucha de Jakub, lo que llevaba a un bucle sin salida.

Yo hablaba con Hanke, que era el único chino que había venido con nosotros la tarde anterior, a lo que es el grupo de estudiantes de fuera de Ansbach, muy majo, yo puse en práctica lo poco que me había enseñado Carlos Soria de chino, lo cuál es, únicamente, "Hola", "Gracias", "Adiós" :P Resulta que llevan aquí desde Mayo, o al menos Hanke, y sabe hablar muy bien Alemán.

Tras muchas castañas en las capuchas, nos despedimos hasta el lunes y procedimos a comer a las 12:15 aproximadamente, medallones de patata con verduras (estoy comiendo casi todos los días patatas, de todas las formas posibles, fritas, cocidas, en puré, empanadas, en croqueta...).

Luego volvimos a la residencia y nos presentamos a Vanessa, la estudiante de Austria, que parece de América del Sur, o a lo mejor soy yo.

Sandra necesitaba mi ayuda para activar Internet en su ordenador, así que cogí el portátil Español para tener un punto de referencia, porque yo no tengo idea de Checo, y así conseguí abrir el Internet desde el cuarto de Sandra.

Luego Jakub me llamó para que le bajase la nata, él es bastante buen cocinero, ha estado trabajando de ello en la República Checa y además ha ido también a una escuela de cocineros bastante conocida allí, y con sus 21 años (Nació el 23 de Mayo del 88).

Debo decir que sigo prefiriendo los Crêppes :P Ya le haré para que los pruebe.

Ahora no hay más que hacer, únicamente estamos esperando, en media hora aproximadamente nos iremos al castillo, a ver si finalmente está abierto.

Todavía no he recibido el paquete...

T.T

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El día de antes de la Einführungswoche

Mañana empieza la semana de acogida, y gracias a Dios que vinimos antes de tiempo, porque si no, no nos habríamos enterado de NA-DA. Ahora la cosa va mejor, uno se siente más cómodo, y aunque no entiende palabra por palabra empieza a entender las situaciones en las que se encuentra y lo que quiere decir la persona que tiene delante... Al menos más del 50% de las veces :P

Hoy ha sido un día tranquilo, ha llegado a la Studentenwohnheim Sandra, una conocida de Jakub, que se nos ha unido al grupo, una chica simpática, aunque no hemos hablado mucho con ella.

Y Jakub está MUY loco.

Luego de comer, estuvimos un rato cada uno en su habitación y luego quedamos con Marc para ir a dar una vuelta y tomar algo, fuimos a hacer unas gestiones al banco y poco más.

Ahora enseguida, releeré el programa de la Einführungswoche, a ver qué tal está.

Esto no lo lee nadie pero bueno xD

martes, 22 de septiembre de 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

Jakub

Ayer llegó a la residencia un nuevo estudiante, directamente desde un pueblo de la República Checa. Se llama Jakub, y tiene 21 años, como Pablo y yo, llegó ayer con sus padres en coche, pues resulta que donde él vive,

oigo chinos por el pasillo,

pues resulta que donde él vive está a cuatro horas en coche de Ansbach, así que tampoco es mucho :P

El chaval lleva cinco años estudiando alemán, y lo habla muy bien, así que está bien romper la rutina y que se nos una un chico más al grupo, mañana nos encontraremos con Marc.

Hoy nos reunimos con Frau Rauscher, me dijo definitivamente que la FH Ansbach no tiene problema con que me quede un año entero con ellos, así que ahora la decisión recae sobre la UPV, a ver qué es lo que sucede. Yo vine con idea de quedarme medio año, si me quedo más, bien, si no, tampoco me voy a morir, aunque joderá :P

No hay mucho que contar hoy, ha sido un día tranquilo.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Munich y Mittenwald

Todas las fotos están en Facebook.

El Oktoberfest es de las mejores fiestas (al menos la inauguración), a la que he tenido el placer de asistir. Muy, muy bueno, aunque la gente era un poco borde.

Luego cogimos el tren hacia Mittenwald, y debo decir que era el lugar más bonito en el que jamás he estado, Pablo dice que Noruega es mejor, pero como todavía no he estado en Noruega, no puedo hablar, jajajaja.


El valiente de Pablo subió al teleférico, yo me di una vuelta larga y agotadora por la parte de la montaña.

EDITO A DÍA 1 DE FEBRERO DE 2010

Tenía que haberme subido al teleférico.

Munich

Mira qué horas son, hemos quedado a las 7, voy a terminar de prepararme :P

jueves, 17 de septiembre de 2009

Vuelta de Bayreuth y Bad Windsheim

Esta mañana nos levantamos a las 7 y cuarto en la antigua residencia de Marc, y desayunamos con Jan delante del balcón de su habitación, con vistas a la pradera. Precioso.





Tras despedirnos de él, nos fuimos a Bayreuth y estuvimos buscando bicis y mirando algunos lugares de interés. Después de eso nos montamos en el tren y empezamos el viaje de vuelta.

Tras el transbordo en Nuremberg, fuimos a la oficina turística para recopilar información.

Ya en el tren a Ansbach, conocimos al Herr Hartmann, que es el propiertario de la casa donde vive Marc, muy entrañable, y se le entendía todo lo que hablaba. También había estado en España, así que hablamos un poco de lugares españoles.

De vuelta en casa, hasta los mismísimos de estar fuera, tras darme una ducha y comer, me eché una siesta hasta las cinco menos algo, y luego, aprovechando el Bayern-Ticket, nos fuimos a Bad Windsheim, un pueblecito a menos de una hora de Ansbach, precioso, parecía de cuento.







Ahora a descansar, por favor, quiero dormiIiIiIiIiIir...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Bayreuth

Por la tarde cogimos el tren a Bayreuth, donde Marc y Pablo se quedaron fritos. Yo me quedé despierto vigilando todo, por si acaso, aunque parece ser que en Alemania no hay temor a que te roben nada :P



Llegamos a Bayreuth donde nos encontramos con Claudia y Pia, esta última hablaba tan sólo Alemán, así que estuvo bien poder comunicarse en Deutsch un poco para variar. Nos acercamos a la universidad para echar un vistazo, y luego fuimos a la antigua residencia de Marc, alejada a tope de la ciudad, pero muy, muy bonita la situación.

Conocimos a Jan, uno de sus mejores amigos, de Berlín, y su Alemán se entendía muy bien, lo cuál nos alegró mucho, parecía que entendíamos casi todo, aunque fuera únicamente por el contexto y palabras sueltas... Y es que aquí abajo, en el sur, el acento es muy fuerte.

Luego fuimos al local celestial, donde Óscar, el profesor cubano de salsa, hablaba Alemán con acento cubano, la entrada era gratis, la gente dejaba sus cosas por donde pillaba porque sabía que no iban a entrar a robar, no se permitía fumar dentro, el agua mineral era gratis, los cubatas a 2 €, y heavies, emos, abuelos y frikis, bailaban todos juntos salsa en armonía.

Como ya dije, parecía el cielo.

Luego de unas 5 horas de salsa, más o menos (el tiempo se pasó bastante rápido), nos fuimos de vuelta a la residencia, tras despedirnos de Claudia, que se va a Australia, pongo algo de lo que fue la conversación de Claudia con Pablo:

C: Sí, quiero ver Tasmania.
P: AY, TASMANIA, EN RUMANÍA, QUÉ CHULO.

(Al día siguiente, se lo comenté a Pablo, y le dije que Tasmania no estaba en Rumanía, y me dijo, "Sí, hombre, donde vivía Drácula", tras un breve facepalm le dije "Transilvania")

Pablo y yo compartimos una cama de matrimonio, porque ninguno estaba dispuesto a dormir en un colchón en el suelo.

Pia, Claudia, Jan, Judit, todos unos cracks.

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿DÓNDE ESTÁ EL SOL?

Juraría que ayer lo dejé ahí...



El sol no se ha dejado ver en todo el día, y tampoco ha parado de llover durante más de cinco minutos, así que perfecto, son de esos días que me gustan a mí.

Aparte de comprar cacharros para la cocina (hoy pregunté si admitían riñones como forma de pago), quedamos con Marc y una amiga suya, Claudia, que cómo no, también hablaba español, y pasamos una tarde estupenda.

Marc, al entrar en mi habitación, se quedó mirando los poster motivacionales con cara de loco, es comprensible...

Ahora a hacer cuentas.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Barbacoa de chinos pasada por agua

Ha sido un domingo tranquilo, tras un arranque repentino de Pablo de irse a Nürnberg (seguro que se habría ido sin mí), me eché una siesta con Cris y con Ana, a través del ordenador, pero bueno, nos la echamos juntos, que es lo importante.

Resulta que de 17 horas hasta que comenzó a llover, los chinos se habían montado una carpa en el parking de la universidad, eran casi 20, por no decir más, y estaban haciéndose una barbacoa, los cracks, lo curioso es que salí con Pablo un momento por donde estaban ellos, yo iba "abrigado", como en la foto, pero Pablo iba como en bañador, con manga corta y sandalias, y nos hicieron una foto, se ve que les hacia gracia que uno fuera de invierno, y el otro de verano. Obviamente, los testículos de Pablo pasaron a estado de congelación, por lo que tuvimos que volver dentro a que se abrigara un poco, y volvimos a salir.

Ni un alma.



Fuimos a l'Orangerie otra vez, y poco más.


Un día muy tranquilo, cuando ya estábamos de vuelta, comenzó a llover, así que hace nada bajamos a dar una vuelta bajo la primera lluvia en suelo Alemán y volvimos porque hacía un frío de mil inviernos juntos.


No hay mucho más que contar :P

sábado, 12 de septiembre de 2009

Paseo por la montaña y el bosque

Definitivamente, hoy he visto una de las estampas más bonitas que jamás he visto, tras quedar con Marc en el videoclub (otra vez),



Nos dirijimos a su casa, para dejar su bici, y que nos enseñara su ruta de correr (sólamente enseñar, porque no estaba recuperado del todo de un resfriado que tuvo), y debo decir, que era precioso,






Así uno tiene ganas de correr y de volar si hace falta... Pasamos por un pequeño lago, y también por varios bosquecillos entrañables... Pero pasaba algo, teníamos un hambre... importante, porque habíamos desayunado y pensamos que era dar una vuelta y volver, y hasta las cinco nada, y fue a esa hora cuando Marc preparó Nudeln mit Sauerkraut y nos puso ensalada de patata que ya habíamos comprado, y comimos de lujo, más un batido de cacao que hizo con canela y una tarta que compramos de queso y manzana... Se me hace la boca agua.

"¡Es que, es que, es que, es que... AGH!"

(Pablo alabando las maravillas de Ansbach)

Planificamos viajes a sitios que debíamos ver, y yo salté en un momento contra Pablo porque dijo que él quería tener 3 días de clase, y el resto libres, y yo le dije con voz de cabreado que había venido a Alemania para estudiar, no para tener más de media semana libre, y claro, ahí ya perdí la razón, pues cada uno debe organizarse su horario como quiera, yo si puedo tener 4 días de clase, y luego el viernes, en vez de tener una asignatura de LE como en Valencia que eran dos horas, no la tengo, pues perfectísimo, y viajar, pues claro que quiero viajar, pero todo en su justa medida.

Tampoco hay mucho más que contar, por la noche nos dimos una vuelta por la ciudad, y había movimiento, una discoteca improvisada en el sótano del centro comercial y muchos raperos haciendo el gamba por la calle, se los ve venir de lejos.

En fin, no ha mucho más que contar.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Descubriendo otros lugares

Hoy quedamos delante del videoclub con Marc,



Nos acercamos un momento al ayuntamiento para unas gestiones, y luego a la fábrica donde él trabaja, para hacer algunas compras, muy mal hechas, por cierto, pero bueno, no es oro todo lo que reluce.

Luego Pablo y yo nos fuimos dando un paseo por el cauce del río, y luego al centro del pueblo a The Phone House para que a Pablo le sustituyesen el movil roto. Nos encontramos con dos soldados Americanas de Nebraska (ya con sus añitos, casada por lo menos una) y estuvimos un rato hablando con ellas, todo bien.

Luego nos sentamos en la plaza del pueblo.



Y finalmente, después de comer, me puse a limpiar la cocina y el baño, que no sé quién es el cerdo que habría antes que yo, pero desde luego es para darle una paliza y hacerle limpiar la moqueta con la lengua, jajaja.


La tarde tranquila y sin novedad, luego por la noche me calcé en mis pantalones largo, me puse la braga fina y la sudadera de cremallera, y me fui con Pablo a dar una vuelta por la parte del pueblo que se ve a través de mi ventana, todo muy bonito.


A la vuelta, nada más, a cuidar de la planta de albahaca que me compré y poco más =p

jueves, 10 de septiembre de 2009

De gestiones por el pueblo

Hoy ha sido un día bastante tranquilo.


Se empieza con el delicioso muesli recomendado por Marc, y con la leche que, según mi hermano, es de la marca de Chuck Norris, y la verdad es que el hombre le da un aire :P

Tranquilamente, y con la lista del día anterior en la mano, nos dirigimos a comprar aquello que no pudimos en el momento anterior.





Al terminar las compras, Pablo propuso ir a comer al césped del campus, pero antes de darnos cuenta, en cuanto estuvimos en nuestras respectivas habitaciones, un deseo irrefrenable de limpiar y de adecentar la habitación invadió nuestro organismo.





Obviamente, estaba harto de pasar el aspirador, y colocar la bandera que me regaló JL y todos los motivacional que imprimió me costó su trabajo. Con la silla, con los alicates y con las chinchetas que había comprado, lo menos tardé hora y pico en terminarlo todo.

En la pausa de limpiar, me comencé a comer un Joghourt que había comprado esa misma mañana, y estaba muy bueno, se me quedó la cara siguiente al probarlo:



Fucking amazing!

Luego de limpiar un poco más (llegué a los peores rincones para al día siguiente encargarme de la limpieza superficial), fuimos a Sparkasse para firmar los papeles de apertura de cuenta, lo malo es que Marc no venía con nosotros porque tenía Zahnarzt, y aquello fue un caos, hablando en inglés y en una especie de pseudo-alemán indio, pero al final lo entendimos casi todo y nos hicimos de entender, al menos a la hora de disculparse porque nuestro Alemán apestaba a culo de Satán (Pareado). No nos dio tiempo a entregarle los papeles a Frau Rauscher, así que lo dejamos pasar, y al llegar a casa le escribí un correo.

Luego quedamos con Marc y fuimos a dar un largo paseo por el pueblo y el extrarradio (¿se dice así?), y todo muy bien y muy bonito.







En esta última foto es donde nos fotografiamos el año pasado mientras llovía... Qué recuerdos.

Hicimos un trato con Marc, él hablaba en Español, y nosotros hablábamos en Alemán, así íbamos corrigiendo los fallos más gordos.

Las afueras de Ansbach son muy bonitas.






Puestas de sol incluídas en el paquete.

Luego nos fuimos juntos a cenar en el restaurante chino que hay cerca de la universidad, yo creo que todos los restaurantes chinos saben igual (no el restaurante, sino la comida), así que nos comimos un plato de Nudeln con verduras salteadas, muy bueno, y en teoría, muy sano, cosa que no se podría decir del Wicked Wok.

Luego, Pablo sigue sin poder hacer funcionar su móvil, a ver si lo consigue en algún momento. Eso espero, el mío ya lo dejé operativo.

En fin, yo estoy ya muy cansado, me voy a ir a dormir.

Un abrazo, y saludos desde Alemania.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Reconociendo la ciudad

Al no haber persianas en mi habitación, y al hacer poco las cortinas, mi despertador durante mi estancia aquí será la luz del sol. Levantarse y ver un paisaje así es lo mejor:





No es el paisaje más bonito del mundo, pero ayuda a empezar el día con buen pie.

Tras una buena ducha y organizar un poco todo lo que no pude organizar el día anterior, Pablo llama a la puerta y le hago pasar. Le enseño la lista de la compra que yo tenía pensado, y mientras yo desayuno comentamos qué es lo que haría falta y todo eso.

Después me quedo solo para traducir algunas cosas de la lista, por si acaso, y nada más terminar, al bolsillo y para el centro comercial.

Ante todo, almohadas, por favor... Luego compramos agua y un montón de productos de higiene y limpieza, dejando para el día siguiente el resto de compras.



Como ya dije, uno se puede llevar el carro hasta casa, y descargar ahí:



Lo siguiente fue dejar el carro en casa e ir a hablar con Frau Rauscher, para ver si podíamos conseguir ya Internet, fue muy divertido. Ella nos dio unos papeles, que eran copias del recibo del alquiler de la habitación en la Studentwohnheim, y algunas cosas más que, según entendimos, había que devolver firmadas... Bueno, yo por si acaso lo firmo todo y que luego ella elija qué es lo que va a necesitar.

Tuvimos que volver a por los portátiles e ir con Frau Rauscher a que nos abriesen el Internet, ya que necesitábamos, como ellos los llamaban, el ID del ordenador, pensábamos que se refería a un número de licencia o algo, pero resulta que cuando le llevamos los ordenadores a la chica que era ayudante en la zona de ordenadores (muy maja, por cierto), lo que quería decir es que necesitaba la IP, y yo: "Pero si sabíamos cómo hacerlo, ¿por qué no han dicho 'IP-Nummer', que además es el nombre en Alemania?"

La becaria y el jefe se enfrentaron a un reto muy grande, intentar conectar a Internet un ordenador que está en Español, yo intenté cambiar el idioma, pero no pude, además, no me iba a poner a toquetear cosas del ordenador. Se guiaron mediante "control", "internet", "configuración", y cosas que más o menos se parecían entre idiomas. Muy simpáticos y muy eficientes, tras un buen rato de forcejear con mi ordenador (al de Pablo se le acabó la batería), tuvimos acceso a Internet por cable desde nuestra habitación.

Frau Rauscher nos enseñó un poco cada edificio, hablando a veces en Alemán, a veces en Inglés, a ver si pronto conseguimos entenderlo todo, mientras tanto estudiaremos en nuestras habitaciones, que es lo que toca.

Mientras estábamos hablando con Frau Rauscher, a Pablo le sonaron las tripas cosa mala, y Frau Rauscher se empezó a reir:

F. R.: Hast du Hunger, huh?
Yo: Und ich habe einen bärenhunger auch!

La cuestión es que eran las tres, y que desde la mañana no nos habíamos metido nada en la boca, y ya iban bien, así que volvimos a la residencia, y Pablo se subió a mi habitación, a ver si podíamos hacer funcionar también su portátil, pero al final no hizo falta, se las apañó muy bien.

A falta de cuchillos, Pablo partió el pan que compramos el día anterior a mano descubierta, con esa pedazo de mano que tiene, y se puso tan feliz en la ventana a comer, mientras yo todavía tenía el bocata de tortilla de patata que me puso mi madre el día anterior.



Foto: Pablo felis.

Conseguimos hacer funcionar el Skype y tuvimos nuestra primera videollamada con Carlos Soria, a Singapur, y perfecto, se veía y se oía bastante bien, hasta que la cosa empezó a degenerar. Todo le va bien, y nos alegramos mucho.

No obstante, mi familia llamaba por el GMail (que antes no estaba), así que nos despedimos de él y me puse a hablar con mi familia, y todo bien, acabé hasta la coronilla de la tortilla de patata, y eso que llevaba casi un cuarto de día sin comer.

Sobre las 17:00 apareció nuestro buen amigo Marc, que nos quería acompañar a comprar un móvil alemán y a abrir una cuenta en el Sparkasse del centro comercial... 20 € por una tarjeta de débito, tenía que ser para cuatro años, así que dijimos: "Por 5 € está bien, pero por 20, que se la queden ellos".

Luego fuimos a The Phone House, donde nos atendió una mujer estupenda, Kathleen, y mientras Marc se fue al Zahnarzt, la mujer resultó ser americana y hablar un inglés perfecto, pero perfecto perfecto (normal, nació allí), pero nos hizo mucha gracia, porque fue dejar de hablar en Alemán y empezar:

Kathleen: Ok, gentlemen, pick up your mobile phones, please!

NdA: A todo esto, en Ansbach hay una base militar de EEUU, creo, y por eso también hay bastantes americanos, el otro día vi a un soldado vestido de soldado, con su traje verde de camuflaje, su pelo rapado y su gorra, paseando por el centro comercial con su hija cogida de la mano.

Y lo dijo poniendo posturita en plan concurso de la tele, me hizo mucha gracia, y hablaba tan bien el inglés que cuando lo empecé a hablar yo me frustré, llevamos una mezcla de idiomas asquerosa, y encima por la noche me puse a hablar con una vieja colega de Francia y no me salían las palabras, casi me salía todo en Alemán.

Esta es la cara de Pablo mientras mirábamos móviles:


10 € el móvil alemán con tarjeta incluída, y no es mal móvil, ¿eh? También me hizo mucha gracia, porque en la terminal que usaba la mujer para hacer el papeleo y dar de alta las tarjetas, la lista de países incluía a la Unión Soviética, muy, muy viejo.

Luego, resultó que la Termin mit dem Zahnarzt de Marc había sido cancelada, por lo que no había tardado mucho en volver. Se apuntó nuestro nuevos móviles y ya al día siguiente les pondremos algo de pasta en la tarjeta, sin problemas.

Pues después nos fuimos a pasear, fuimos para el Schloss y l'Orangerie.








L'Orangerie es precioso al atardecer, y tenían un jardincito con un montón de hierbas, frutas y especias, con su cartelito informativo... Habían higos, tomillo, romero, albahaca, y un montón de cosas más.

Ya de cara a las 20:00 cerraron todas las tiendas, a Pablo le dio tiempo de comprar algo para comer, y a Marc también, la fruta aquí es horrorosamente cara, así que obtendré mis vitaminas de los deliciosos yogures Müller, por ejemplo, aunque aquí todos los lácteos son estupendos, con probarlos se le caen a uno los pantalones.

Cuando subió Pablo (que le dio un tremendo susto a una pobre china aparenciendo detrás de ella como un fantasma estuvimos haciendo cuentas de la compra de ese día, y hablé un rato con mi familia, con Ana y con Cristina (y con su padre, Herr Galindo), y todo bien.



¿Quién dijo que era un tópico de las salchichas? Como este mostrador habien por lo menos 9 más.

¡Hasta mañana!
 
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