Fue ayer, que estaba comprobando otra vez las noticias sobre el estado de los aeropuertos europeos, y de mi vuelo de vuelta, y resulta que estaba cancelado (de los únicos que están cancelados en Valencia, ahí estaba el de Air Berlín hacia Stuttgart), así que nada, me fui a dormir ya sabiendo que hoy me tocaría empezar a llamar a todas las compañías de vuelo y todo eso.
Cuando llamé a TuiFly y les expliqué mi situación, me daban la opción de ir a Stuttgart vía Palma de Mallorca, pero no para hoy, sino para mañana, por lo que no podría coger el vuelo de Swiss Airlines a Bruselas, así que nada, tuve que cancelarlo y me devolvieron el importe íntegro del trayecto Valencia-Stuttgart (unos 90 €). Lo siguiente fue comprar por 160 € un vuelo de ida con Ryanair a Bruselas.

Hasta ahí, todo bien, parece que el plan cuadra, pero resulta que llamo a Swiss Airlines para comentarles el problema que tengo, y me dicen que si no cojo el vuelo de ida, no puedo coger el vuelo de vuelta y que me cancelan el billete, devolviéndome 40 € del total de 180 €... Para estas cosas se tiene un seguro, ¿no? Pues nada, llamas al seguro y te dicen que insista a Swiss Airlines, y se están pasando la pelota... Al final está difícil que me devuelvan más, pero me dijeron en Swiss (en realidad se lo dijeron a mi hermano, porque yo ya estaba harto de casi 3 horas de conversaciones telefónicas) que tenía que enviar un correo al seguro adjuntando como un justificante de que no podía presentarme en Núremberg debido a la cancelación del vuelo de Air Berlín.
Y ahora, pues ya te lo puedes imaginar, 80 € de tren desde Bruselas hasta Ansbach (y gracias que tengo BahnCard), son casi 6 horas de viaje, pero bueno, conforme está el asunto, tal cuál llegue a Ansbach me daré por satisfecho.
Y ese es el resumen de la historia, en teoría llegaré el martes...
Mi madre más contenta imposible, me quedo otro día más, pero yo he pasado una noche y una mañana que tengo los nervios a flor de piel.
¡Hablaremos pronto, un saludo!

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