¡Bueno, bueno, bueno!
Ayer fue un día inmejorable, y la verdad es que me lo pasé de lujo...
Me levanté poco antes de las siete para desayunar y hacerlo todo tranquilamente. ¿Sabéis quién no lo hizo? Pablo, porque habíamos quedado a las ocho menos veinte, y cuando bajo para tocarle a la puerta, resulta que todavía está durmiendo... Le pedí sus llaves para ir sacándole la bici mientras se arreglaba y al final nos fuimos pedaleando a la estación. Por suerte teníamos el billete incluso doce minutos antes de la salida del tren.
Durante el viaje no hay mucho que contar... El Día del Trabajador en Alemania se celebra bebiendo mucha cerveza y saliendo al monte, y como nosotros nos dirigíamos a la Fränkische Schweiz para reunirnos con Micha, pues fuimos con el tren lleno en todo momento... Me entretuve mirando a los niños de las parejas que estaban sentados a nuestro lado, ¡y es que eran tan monos!
En Nürnberg cogimos metro para ir a la Nordostbahnhof y de allí a Gräfenberg, también con el tren lleno...
Tras encontrarnos con Micha, conocer a su madre y a sus amigos, nos pusimos en marcha. Vacié mi mochila, porque me dijeron que llevaba demasiadas cosas, pero más vale estar preparado, ¿no?
Fueron en todo el día, en total, 10 km subiendo y bajando montañas, estábamos todos hasta arriba de andar, sino fuera porque había una parada obligatoria en cada cervercería para reponer fuerzas... Yo me pedí una Cola-Weizen (Cerveza con Coca-Cola) durante la comida, y en serio, es la primera cerveza que me bebo en mi vida, totalmente, yo solo, medio litro, pero no vuelvo a beber, ¡es que no me gusta la cerveza! ¡No me gusta el alcohol! Sabe fatal, te quema la garganta, yo no sé cómo a la gente le puede gustar... Y luego los Schnapps...
Pero bueno, yo calculo que el resto de mis acompañantes, menos Pablo, que bebió unos 2'5 litros (iba un poco ciego), bebieron más de 5 litros sin exagerar... Lo peor de todo es que no iban borrachos, deben llevar un entrenamiento de hígado que pa' qué.
Tras subir a la última cumbre, comer un Crêpe y sentarme con mis nuevos amigos a verles beber cerveza, empezó una tormenta del carajo, que por suerte estábamos a cubierto.
Luego se nos unió la novia de Micha y no hay mucho más que contar... Sólo eso, que me reí un montón, vi mucha naturaleza, me lo pasé bien y me llevo muy buen recuerdo del Día del Trabajo.
El viaje de vuelta bien, y tan pronto llegué (a las 23:00), me tomé una sopa y me metí a la cama sobre y media, y me habré levantado a las nueve, más o menos... Ahora veré si puedo subir fotos...
Ni España, ni Valencia, ni na' de na', ¡Alemania! Y dentro de Alemania, Bayern, y dentro de Bayern, Franken...
Ayer fue un día inmejorable, y la verdad es que me lo pasé de lujo...
Me levanté poco antes de las siete para desayunar y hacerlo todo tranquilamente. ¿Sabéis quién no lo hizo? Pablo, porque habíamos quedado a las ocho menos veinte, y cuando bajo para tocarle a la puerta, resulta que todavía está durmiendo... Le pedí sus llaves para ir sacándole la bici mientras se arreglaba y al final nos fuimos pedaleando a la estación. Por suerte teníamos el billete incluso doce minutos antes de la salida del tren.
Durante el viaje no hay mucho que contar... El Día del Trabajador en Alemania se celebra bebiendo mucha cerveza y saliendo al monte, y como nosotros nos dirigíamos a la Fränkische Schweiz para reunirnos con Micha, pues fuimos con el tren lleno en todo momento... Me entretuve mirando a los niños de las parejas que estaban sentados a nuestro lado, ¡y es que eran tan monos!
En Nürnberg cogimos metro para ir a la Nordostbahnhof y de allí a Gräfenberg, también con el tren lleno...
Tras encontrarnos con Micha, conocer a su madre y a sus amigos, nos pusimos en marcha. Vacié mi mochila, porque me dijeron que llevaba demasiadas cosas, pero más vale estar preparado, ¿no?
Fueron en todo el día, en total, 10 km subiendo y bajando montañas, estábamos todos hasta arriba de andar, sino fuera porque había una parada obligatoria en cada cervercería para reponer fuerzas... Yo me pedí una Cola-Weizen (Cerveza con Coca-Cola) durante la comida, y en serio, es la primera cerveza que me bebo en mi vida, totalmente, yo solo, medio litro, pero no vuelvo a beber, ¡es que no me gusta la cerveza! ¡No me gusta el alcohol! Sabe fatal, te quema la garganta, yo no sé cómo a la gente le puede gustar... Y luego los Schnapps...
Pero bueno, yo calculo que el resto de mis acompañantes, menos Pablo, que bebió unos 2'5 litros (iba un poco ciego), bebieron más de 5 litros sin exagerar... Lo peor de todo es que no iban borrachos, deben llevar un entrenamiento de hígado que pa' qué.
Tras subir a la última cumbre, comer un Crêpe y sentarme con mis nuevos amigos a verles beber cerveza, empezó una tormenta del carajo, que por suerte estábamos a cubierto.
Luego se nos unió la novia de Micha y no hay mucho más que contar... Sólo eso, que me reí un montón, vi mucha naturaleza, me lo pasé bien y me llevo muy buen recuerdo del Día del Trabajo.
El viaje de vuelta bien, y tan pronto llegué (a las 23:00), me tomé una sopa y me metí a la cama sobre y media, y me habré levantado a las nueve, más o menos... Ahora veré si puedo subir fotos...
Ni España, ni Valencia, ni na' de na', ¡Alemania! Y dentro de Alemania, Bayern, y dentro de Bayern, Franken...

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