sábado, 27 de marzo de 2010

Quedada con Hanke

Pues estaba esta tarde leyendo algunas cosas de Lost, cuando me suena el teléfono móvil. Lo cogí y en la pantalla pude ver un número que desconocía, así que al contestar, me sorprendí porque era Hanke. Lo había visto a medio día, habíamos comido juntos, además.

Me preguntó que qué hacía por la tarde / noche, y yo le dije que no tenía planeado, así que me propuso ir a su casa a jugar al AoE (lo sé, es una frikada, pero bueno) y que él cocinaría, así que no me pude negar.

Como yo no sabía exactamente dónde vivía, vino a la residencia para recogerme, y cuando ya metimos el ordenador y todo en la mochila y estábamos de camino a su casa, a unos 100 o 200 metros de la entrada principal de mi casa, me dijo que si quería coger la bicicleta, que él tenía herramientas y tal vez la podía reparar.

Obviamente, es una oferta que no se rechaza.

Sin dudarlo volvimos a la residencia, y le echó un vistazo a la bici. Le hice notar que el problema era la rueda trasera, que rozaba con una varilla. No sé qué fuerza le aplicó, pero lo hizo de lujo y creo que se puede decir que la ha reparado, así que de lujo, ¿no?

Él ha llevado mi mochila mientras yo montaba la reparada bici, y la verdad es que va bien, lo único que no me mola mucho es el ruido que hacen los frenos, pero por el resto parece estar en pleno funcionamento.

En su casa no hemos hecho mucho más... Ha hecho la cena (muy buena) y hemos tenido conversaciones muy interesantes.

Lo mejor ha sido cuando me ha dicho que sabe Kung Fu y Tai Chi, o sea, cuando hemos subido al desván y me lo ha enseñado, yo no cabía en mí... Parecía tan poca cosa, pero es en realidad una máquina de matar, jajajaja. A ver si me enseña algo algún día, ¿no?

Salí sobre las 00:30 de su casa, y nada, ahora estoy aquí...

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