martes, 27 de abril de 2010

Bélgica

Son las 13:15. Ahora mismo estoy sentado en un ICE de la Deutsche Bahn. Mirando por la ventana puedo observar los preciosos paisajes de Lieja… Bueno, en verdad ahora mismo estoy en un túnel bastante largo, pero hace unos segundos miraba por la ventana y podía observar los preciosos paisajes de Lieja.
Me queda un cacho de viaje por delante, llegaré en Ansbach en 5 horas, aunque aún tengo que parar en Köln y en Würzburg, así que voy a tener que estar atento a todas las cosas que llevo, y como tengo tiempo, puedo escribir mientras tanto el resumen del viaje para el Blog.
Hacía tiempo que este Blog no tenía nada interesante, que nadie me culpe, mi vida en Alemania se ha normalizado tanto que para mí es ya como un segundo hogar… El confort que me ha recorrido nada más poner un pie en el tren y escuchar alemán es indescriptible, es como una sensación de tranquilidad muy buena.
Como ya se sabe, el viaje según lo hemos conocido, empezó al cancelar Air Berlín el vuelo de Valencia – Stuttgart, y al no dejarme Swiss Airlines coger el vuelo de vuelta. Ello me llevó a coger un billete de Ryanair en dirección a Charleroi con mi hermano, Cris y Ana el día anterior de su salida (sa-bla-zo), y a coger un tren el día 27 desde la estación del Norte de Bruselas a Köln, de Köln a Würzburg, y de Würzburg a Ansbach.
Bueno, nos presentamos en su momento en el aeropuerto, después de haber pasado dos días asquerosos con la cancelación del…
“CORTE: MADRE DE DIOS, ESTO NO ME HABÍA PASADO NUNCA, ME HA ENTRADO UN DOLOR MUY AGUDO EN EL PIE DERECHO. He tenido que aguantármelo, pero os lo aseguro, ha sido tremendo, por lo menos veinte segundos, y no era ninguna rampa ni nada por el estilo, esto era peor. La señora que se sienta a mi derecha se ha tenido que quedar muy confundida con mi cara.”
… plan original, por fin teníamos la seguridad de coger el avión que nos llevaría a Bélgica. Mi madre nos acercó a la estación, y ahí ya nos reunimos con Ana y Cris y sus padres (y madre en el caso de Cris), y después de facturar la maleta, tampoco tuvimos que hacer mucho más, únicamente esperar y despedirnos.
Durante el vuelo, todo sea dicho, mi hermano estaba un poco “cagao”, tengo que decir en su defensa que los aviones de Ryanair con los que he volado temblaban más que Seizure Man, así que iba agarrado a Cris y a Ana, que se sentaban a su izquierda y derecha, respectivamente, y cerraba los ojos pidiendo que todo pasara pronto.
Aún así, llegamos sin problemas, y hacía un calor de muerte… El calor que hace en Bélgica es indescriptible. Luego…
“CORTE: Estamos llegando a Aachen”
… de recoger las maletas, acompañamos a JL a que hiciera las gestiones del coche. Todo hay que decirlo, yo estaba inquieto por el hecho de que no aceptaran tarjetas de débito, ya que tal cual cómo me habían salido los planes hasta ahora, no me extrañaba que hubiese problemas con el coche y tuviésemos que ir a base de trenes y autobuses.
¡Pero no fue el caso! Finalmente todo estaba claro con el coche, y nos fuimos para Hasselt…
Carreteras de Bélgica, no sé de qué dimensión demoníaca han salido, seguramente de la misma de la que provienen los orcos belgas de incompetente conducción.
“CORTE: Estamos parados en Aachen, ha venido un señor muy amable que resulta que tenía reservado el sitio donde estaba la señora mayor. Le he preguntado que si también tenía el mío reservado, ya que pensaba que viajaba acompañado, pero no. Es muy simpático”
Lo siguiente que hicimos fue ir a Hasselt, y mi hermano, obviamente, aparte de perderse al principio, lo hizo muy bien.
El hotel donde estuvimos fue muy agradable, aunque nos quedamos poco tiempo porque fuimos a dar una vuelta por la ciudad… Lo mejor es que…
“CORTE: Acaban de pasar seis policías, justo se han subido en Aachen, la primera parada en Alemania después de Lieja, y no me han pedido la identificación… Definitivamente, Pablo, te la pidieron porque te pareces a un moro”
Lo mejor es que nos encontramos con los componentes de Story of the Year… Yo personalmente sólo he escuchado dos canciones, pero me gustaron mucho… Así que nada, mi hermano se acercó a saludarles y Cristina estaba nerviosa como una quinceañera al ver a su grupo favorito. Nos hicimos una foto todos juntos, menos Ana, que fue la que la hizo.
Al volver al hotel paramos en un Kebab, y fue difícil hacernos entender… Estábamos confundidos, porque los encargados estaban poniendo miles de Kebabs para llevar, pero bueno, al final quedó en un susto.
Esa noche fue muy chula, nos comimos los Kebabs y vimos los episodios de Lost que todavía estaban pendientes, y lo siguiente fue irse a dormir.
SÁBADO, DÍA DEL GROEZROCK. Me levanté y me equipé para ese gran día, me puse mi camiseta de Mute y cargamos las mochilas de comida, ¡y rumbo a Meerhout! Durante el camino estábamos maravillados de lo bonita que era esa zona.
Adivina, llegamos tarde y nos perdemos el concierto de Mute, pero bueno, si todo va bien, el día 10 los veré en Nürnberg.
Aún así, Strike Anywhere, A Wilhelm Scream, AFI, Sum 41, Story of the Year, Pennywise, y cómo no, Bad Religion, los cracks, que llevan ya 30 años en el escenario.
Nos encontramos con alguno de los componentes de Mute, mi hermano les saludó y estaba todo el rato señalado mi camiseta, me sentí como una “grupi”. Aún así le pregunté a Étienne que si el 10 tocaban en Nürnberg, y le dije que ahí estaría yo, y mi hermano tocará con ellos, así que… ¡Qué ganas tengo de verlos!
El día transcurrió con normalidad, dentro de lo que cabe, porque estábamos en el Groezrock, ¿no?
Cuando por fin acabó todo, nos dirigimos al coche, y de camino cantamos a coro “Lightning Striking”, cuando “el alemán pichún” nos dijo que cantáramos más… Me dio penita, pero no quería cantar… Seguramente el siguiente año nos lo encontraremos, jajaja.
Al llegar, obviamente ducha y cama.
“CORTE: Es bueno estar en Alemania.”
Al día siguiente Cris se dio cuenta de que perdió sus gafas, seguramente en el Groez, pero aún así teníamos que continuar con nuestro viaje.
Desayunamos ese desayuno de Dioses con ese mejor Crêpe que jamás me haya comido y nos despedimos de los gatos del hotel. Luego fuimos a un parque que había en Hasselt para dar una vuelta, y luego nos pusimos rumbo a Brujas.
Pillamos paquete de camino debido a una carrera (3 km en 1 hora), pero mientras tanto nos lo pasamos bastante bien, comimos, etc.
Brujas es de verdad una pasada, el sitio de Bélgica que más me ha gustado, y me habría gustado pasar más tiempo, pero bueno, a Bruselas había que ir igualmente… De verdad, de Brujas conservo recuerdos muy, muy agradables, y así será.
Al día siguiente fuimos a Bruselas y llegamos sobre las 16:00 de la tarde, aún así tuvimos que seguir, ya que el hombre que nos alquilaba la habitación no estaba.
De esa tarde lo más memorable es el enfado de Cristina y de Ana (Ana estaba siempre enfadada, pero Cris explotó en la tarde del lunes).
Fuimos al Atomium y el ascensor iba rapidísimo, fue en su momento el más rápido de Europa, y mi hermano, cómo no, “cagao”… La verdad es que daba impresión, pero bueno.
Luego fuimos a dejar las maletas en el Bed and Breakfast, y fuimos a ver el centro y todo eso, y la verdad es que muy bien.
A continuación nos comimos un pedazo de gofre increíblemente bueno.
Luego fuimos de vuelta al hotel y a dormir.
Lo que ha pasado hoy tampoco tiene mucho interés… Pillamos paquete por Bruselas, pero me dejaron en la estación con casi tres horas de antelación, así que nada, nos despedimos todos y me fui al andén a leer el diario de Anne Frank.
En esas horas de espera se me fueron 3,40 euros en limosnas, y es que a mí me ganan si apelan a mi “gentileza”, jajajaja. Lo único que espero es que lo inviertan en lo que de verdad necesitan.
Ahora son las 14:00, y en nada llegaré a Köln, en unos quince minutos, así que mejor apago esto y me preparo para coger el siguiente tren.
Tengo un par de llamadas de mi madre, espero que todo vaya bien, y que JL, Cris y Ana estén teniendo un buen vuelo.
Hasta el momento, tres páginas de Word, aquí hay para leer un buen rato, ¿eh?
Bueno, ahora estoy en el siguiente ICE, me quedan dos horas y media hasta Würzburg…
Köln tiene una pinta espectacular, la catedral que hay al lado de la estación es enorme… Yo siempre me preguntaré cómo la gente tenía agallas en aquella época para hacer ese tipo de construcciones. ¿Y el río? Pedazo de río, ahora mismo no sé cuál es, soy un inculto, sólo entiendo de guerras.
Son las 14:50, me aburro, así que voy a ver Águila Roja…
Ahora son las 17:17, me he entretenido bastante con Águila Roja, la verdad es que me está gustando de momento, cada episodio es una pequeña película… Por fin me estoy en el tren que he cogido en Würzburg, y me he dado cuenta de que llevo horas y horas de tren, y cargando con seis botellas de agua de dos litros cada una, estoy hecho un superman, llevo 30 kilos en total, jajajajaja.

1 comentario:

  1. Después de chorropotocientos días (esa cifra debe de existir), por fin leo algo sobre el viaje.
    Está bastante bien resumido, la verdad; aunque no dices nada de los BURROS!POR DIOS CARLOS, LOS BURROS! ;)
    Lo que más me gusta sin duda es la frase: Ana siempre estaba enfadada...MUUUUUAJAJAJAJAJAJA! Sufre bruja piruja mala ma-la! :*
    Nada más...solo quería cebarme un poquito con mi adorada prima,:3
    (Por cierto,eso de 15añera...¬¬)

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