Ha sido un domingo tranquilo, tras un arranque repentino de Pablo de irse a Nürnberg (seguro que se habría ido sin mí), me eché una siesta con Cris y con Ana, a través del ordenador, pero bueno, nos la echamos juntos, que es lo importante.
Resulta que de 17 horas hasta que comenzó a llover, los chinos se habían montado una carpa en el parking de la universidad, eran casi 20, por no decir más, y estaban haciéndose una barbacoa, los cracks, lo curioso es que salí con Pablo un momento por donde estaban ellos, yo iba "abrigado", como en la foto, pero Pablo iba como en bañador, con manga corta y sandalias, y nos hicieron una foto, se ve que les hacia gracia que uno fuera de invierno, y el otro de verano. Obviamente, los testículos de Pablo pasaron a estado de congelación, por lo que tuvimos que volver dentro a que se abrigara un poco, y volvimos a salir.
Ni un alma.

Fuimos a l'Orangerie otra vez, y poco más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario