Acabo de pasar por la experiencia más asquerosa de mi vida.
Se puede resumir de forma muy sencilla, he limpiado la mierda de otra gente, que se ha ido acumulando durante años en mi retrete.
El olor durante los últimos dos días era insoportable, nunca en mi vida había olido algo semejante, ni siquiera el camión de la basura al pasar por delante de mí me había repugnado tanto como el olor y el calor provocado por la suciedad que se había ido acumulando en el baño.
Sabía que en esa taza tenía que estar toda la mierda habida y por haber...
No me imaginaba que sería incluso peor.
Di gracias a Dios por tener guantes, porque si no, no podría haber hecho lo que hice, después de terminar el trabajo de alguna manera tendría que haberme cortado los brazos.
Empecé enfundándome los guantes que sabiamente mi madre había enviado en el arcón del bucanero, puse la toalla para los pies en el suelo, me arrodillé, y metí la mano en lo que es la taza, y cuando empecé a palpar, me di cuenta de que ahí había capas y capas de mierda dura y fosilizada, de suciedad que tanto tiempo llevaba ahí, que parecía formar parte de la propia porcelana, pero no era así. Rasqué con los dedos, con todas mis fuerzas, y no dejaban de caer trozos y trozos, de más de 5 o 6 cm. de mierda fosilizada, no sé cuántas veces tiré de la cadena. El olor era lo peor que había olido en mi vida.
Casi me dejo el brazo, pero rasqué todo lo más adentro que pude, hasta que finalmente lo que era la parte de dentro del agua, estaba limpia, no notaba que hubiese nada más por rascar, estaba todo plano y resbaladizo.
Pensaba que lo peor ya había pasado, pero no era así.
Ya había pasado una hora rascando y limpiando la parte de dentro del agua, cuando pensé que todo había acabado, y que por donde sale el agua, apenas habría resistencia, pero todavía me quedaba una hora por delante.
En mi vida he visto tanta mierda, en mi vida me han entrado ganas de vomitar mientras realizaba algún tipo de tarea de mantenimiento... hasta ahora.
No lo puedo describir con palabras, rasqué, rasqué, rasqué...
De normal rezo para que todos mis amigos y familia se encuentren en buen estado...
Hoy recé para que no se rompieran los guantes.
Las Leyes de Murphy, mis súplicas no fueron atendidas.
Se rompió el guante por el dedo corazón, casi me muero del asco.
Después de dos horas de mucho rascar y de limpiar, decidí que esos guantes y ese estropajo con el que había realizado la tarea, nunca más volverían a limpiar, y que sería mejor deshacerse de ellos.
Sin duda, ha sido la tarea más asquerosa de mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario