sábado, 3 de octubre de 2009

Pegnitz

Antes de que se me olvide, el baño no huele ya.

Hoy hemos ido a Pegnitz, que está en el distrito de Bayreuth.

Muy bonito, cómo no.

Me levanté temprano, sobre las 07:50, tal vez. Habíamos quedado a las 9:20, por lo que tenía tiempo de sobra para ducharme, desayunar tranquilo, dejarlo todo preparado y limpio, etc. etc. Pero resulta que cuando bajamos todos a las 9:20, teníamos que esperar otra hora más, así que volvimos a subir cada uno a sus habitaciones, y una hora después, tuvimos que ir corriendo, perdiendo igualmente el tren.


Hoy hemos andado muchísimo, tanto que ahora mismo mis pies están pidiendo agua caliente, pero bueno, a ver si así se me ponen duros los gemelos, porque hoy apenas hemos parado, lo menos hemos estado seis horas andando sin parar, con solo una pausa para satisfacer la llamada de la madre naturaleza y poco más.



Ha estado muy bien, tampoco hay mucho que contar, porque básicamente ha sido andar. Se me ha hecho una de esas asquerosas heridas en el talón y me ha jodido la parte final de la caminata, pero bueno, mañana me quedaré aquí, que todavía tengo cosas que limpiar, y prepararé las cosas para el lunes.



Lo mejor fue la vuelta, que el Jakub le dio el venazo de loco.

En no sé qué estación, habían unas chicas fuera en el andén, y las señala y dice: "Oh, bitches!"; y comienza a golpear el cristal, las chavalas se quedan con cara de "¿qué le pasa a este?", alguna bajó la cabeza para reírse, porque la cara que tenía Jakub en ese momento era la risa.

Resulta que suben, y pasan por donde estamos sentados, yo tenía un facepalm encima, me tapaba con la mochila en plan de "Dios, qué vergüenza", pronto me uniría a Pablo en un estallido de carcajadas que duraría dos minutos o tres, incesantes risas.

Eso no es lo mejor, cuando pasan por al lado, Jakub coge mi bolsa de ciruelas (que me las regaló él) y comienza a decirles: "Tengo un regalo para ustedes"; pero todo emocionado, y la chavalas, "no, gracias", y la que más dijo, "hola".

Hacía tiempo que no nos reíamos tanto, Marc diciendo todo el rato que eso era impensable en Alemania, al igual que en España o en cualquier otro sitio, ya que cuando uno está loco, está loco en Pekín y también en Pokón.

Pasados unos minutos, Pablo y Marc comenzaron a tentarle, que no se atrevía a ir a pedirles que le dieran un beso, y ante mi sorpresa, al segundo estaba Jakub donde las chicas preguntándoles que si le daban un beso, yo me giro y vi a las chicas partiéndose, y todas rojas, y no sólo eso, sino que la gente en el vagón alrededor de esa zona se estaba partiendo, Dios, ha sido muy surrealista xD Lo mejor fue que Marc le preparó un papelito a modo de guión que decía: "Tengo una propuesta, os invito a Ansbach, os enseño la ciudad, y si queréis pasar la noche yo preparo el desayuno"; aproximadamente.

Nos vemos al momento a Jakub delante de las chicas leyendo el papelito, y cuando viene dice: "No he entendido nada de lo que me han dicho"; pero de nuevo todo el vagón se estaba partiendo de la risa.


Muy divertido, nos explicó que tiene la política de no tener vergüenza, pero una cosa es no tener vergüenza, y otra cruzar la línea, lo cuál hace muy a menudo xD No obstante, es un chaval cojonudo.

Pero bueno, ya estamos de vuelta en casa :P

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