Nos levantamos relativamente pronto y nos pusimos de camino a Nuremberg.
Obviamente, el primer destino era el Dokumentationszentrum, en una parte del gran proyecto arquitectónico de Hitler.
Nos escuchamos el 95% de las grabaciones del museo, lo cuál nos tomó seis horas. Cuando mi tío me dijo que eran las cuatro y cuarto, dije: "¿¿¿QUÉ???".
Así que salimos siendo casi de noche, y fuimos a la explanada donde estaba la tribuna del Zeppelin, que ahora es un parque más o menos, y también se dedicó a las carreras de coches. Nos hicimos unas fotos en la tribuna, donde es 100% seguro que estuvo Hitler. He de reconocer, que daba miedo, era increíble. ¿Y la iluminación que le dieron de noche? En serio, yo veo eso en directo y me sobrecojo.
Después fuimos a donde se celebraron los juicios de Nuremberg, vimos la muralla que construyeron los americanos y paseamos un rato por dentro. Muy chulo.
Lo siguiente fue ir al centro de la ciudad y al castillo. Por ahí cenamos tranquilamente, damos una vuelta para ver un poco el mercado de navidad, y todo perfecto. Bueno, todo no, un tío miró a mi hermano, lo señaló, y empezó a imitar a un mono. Yo no lo vi, nos lo contó después.
Luego nos volvimos a Ansbach.

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